miércoles, 16 de septiembre de 2009



Cómo la luna no sería cómplice
tejedora de sueños transparentes
de la entrega mutua al amor tan puro éste
que ninguno buscó deliberadamente?

De lo inmenso de mi amor, Ella sabe
ese que te entrego en cada presente
y que el poder hacerlo tanto me place
saber que te llega y en felicidad te envuelve

Ella andará suspirando conmovida
y enternecida tal como yo al verte
sabiendo de este amor que en mí vive
que de felicidad mi alma estremece

Sé que con su mirada nos bendice
y bajo su velo protector nos cubre
siendo nexo en la distancia inexorable
en el amor que nuestras almas une

1 comentario:

Anónimo dijo...

lindhO el poema eeh te sacasthe un 1000

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